domingo, 6 de julio de 2008

Unidad I: Introducción a la filosofía

Sentidos de la palabra "filosofía"

Veamos, en primer lugar, cuál es el senti­do etimológico de la palabra "filosofía". Es una palabra griega compuesta por: "filo" (philo) que significa "amor" o "deseo", y "Sofía" (sophía) que significa "sabiduría" o "saber". "Filosofía" quiere decir, entonces, "amor a la sabiduría".
Por su parte, "filosofo" (philósophos) es el "amante del saber" y se opone a "sabio" (sophós) que sería aquél que "posee el conocimiento". El filosofo, entonces, es quien desea saber porque es conciente de su ignorancia. El sabio, en cambio, no desea saber pues ya posee el saber. Pero, ¿existe alguien que sea sabio? Según le que afirmamos más arriba, el conocimiento humano es falible, imperfecto. Si esto es cierto, no existe un ser humano que pueda ser considerado sabio. Los seres humanos podemos ser filósofos pero no sabios.Filosofar es desear conocer. Y se desear aquella que no se tiene, aquello que falta Hay deseo porque hay carencia. Y si ya no hiciera falta filosofar, eso querría decir que carencia que constituye el desea se habría calmado. ¿Podemos librarnos del deseo? razonable pensar que no. Al ser imperfectos limitados, lo más probable es que nunca dejemos de sentir el deseo de saber.


¿Qué nos mueve a filosofar?

La pregunta "¿Qué nos mueve a filoso­far?" es también en sí misma una pregunta fi­losófica. En cuanto tal, no tiene una única respuesta. El filósofo alemán Karl Jaspers, en un pequeño libro titulado La filosofía, trata de responder a esta cuestión y señala tres mo­tivos por los cuales los seres humanos sienten la necesidad de filosofar.

1 El asombro:

Nues­tros ojos nos hacen ver el ma­ravilloso espectáculo del uni­verso del cual somos parte. Nuestra admiración por lo que nos rodea y por lo que nos re­sulta extraño nos lleva a que­rer conocer. En la admiración advertimos todo lo que no sa­bemos, descubrimos nuestra ignorancia: ¿Qué es todo esto que nos rodea? ¿De dónde viene? Nos preguntamos por aquello que oca­siona nuestro asombro, nuestra sorpresa.
2 La duda:


Tratamos de dar respues­ta a las preguntas suscitadas por nuestro asombro. Pero ni bien creemos satisfacernos con estas respuestas, surge en nosotros la du­da. Advertimos que todo conocimiento hu­mano es falible y desconfiamos de nuestro imperfecto saber. Lo que nos parecía obvio resulta luego ser falso. La duda aparece, en­tonces, cuando tomamos conciencia de la inseguridad e incerteza del conocimiento hu­mano. Por eso, ante cada aparente solución surge un nuevo problema y la posibilidad siempre latente del error.

3 Las situaciones límites:

Siempre estamos inmersos en alguna situación: tenemos que estudiar para un examen o estamos por salir con nuestros amigos o se nos presenta la oportunidad de realizar un viaje. Las situacio­nes son cambiantes y nos exigen respuestas variadas. Pero hay situaciones permanentes, que no cambian. Son situaciones fundamenta­les, definitivas, que revelan nuestros límites: no podemos no morir, no podemos no sufrir, no podemos no sentir angustia. Por lo general, somos conscientes de estar en una situación ­mite cuando vivimos momentos difíciles: la muerte de un ser querido, la enfermedad de alguien cercano, el amor no correspondido, el fracaso de un proyecto. La conciencia de nues­tros límites nos lleva a filosofar porque surge necesariamente en nosotros la pregunta por el sentido y el valor de la existencia humana.

Problemas de la filosofía

Si se revisa la historia de la filosofía, puede advertirse que las respuestas son muy variadas pero que las preguntas son, más o menos, las mismas. Los filósofos se distin­guen por sus respuestas pero se identifican por su deseo de saber. Las distintas preguntas que se formu­lan los filósofos han dado lugar a la constitu­ción de distintas ramas de la filosofía. Men­cionaremos algunas de ellas y señalaremos algunas de sus preguntas.

  • Metafísica:
¿Qué es la realidad? ¿Exis­te una realidad aparente y otra real? ¿Qué es lo aparente? ¿Qué es lo real? ¿Existe Dios? ¿Qué entendemos por Dios? ¿Cuáles son sus propiedades?
  • Teoría del conocimiento:
¿Qué es conocimiento? ¿Es posible conocer? Si es posible, ¿cuál es el alcance del conocimiento humano? ¿Qué es la verdad? ¿Cómo os saber cuándo estamos en presencia una verdad?
  • Antropología filosófica:
¿Qué es el hombre? ¿Es algo más que un animal conciente? ¿Posee alma? ¿Qué es lo que diferencia al hombre de los demás animales?
  • Ética :
¿Qué es el bien? ¿Qué es el mal? ¿Cómo debemos actuar? ¿Existen criterios objetivos para distinguir entre el bien y el mal?, ¿Existe algún fin al que tienda la vida humana?
  • Estética:
¿Qué es lo bello? ¿Qué es, feo? ¿Algo es bello porque nos agrada o agrada porque es bello? Los valores estéticos ¿son objetivos o subjetivos?
  • Filosofía de la ciencia:
¿Cuáles son las características principales del conocimiento científico? ¿La ciencia es la única forma de ac­ceder a la verdad? ¿En qué consiste la objetivi­dad científica? ¿Qué condiciones debe cumplir una teoría para ser considerada científica?
  • Filosofía política:
¿Qué es la política? ¿Qué relación existe entre ética y política? ¿En qué consisten las relaciones de poder en­tre los seres humanos? ¿Qué es lo que da le­gitimidad a un gobierno?


Fuente: G. Schujman "Filosofía y formación ética y ciudadana" ed Aique, Buenos Aires, 1999, pag 13-15.

1 comentario:

mariela escaño dijo...
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